martes, 31 de diciembre de 2019

ESPIGAS DEL ALMA. Pronto publicaremos el libro completo escrito en 1969. Por favor, comparta este Blog y ayude a difundir la poesia de DELFIDO BARRERA NAVAS, poeta guatemalteco.


PADRE NUESTRO QUE ESTAS EN LOS CIELOS


Padre Nuestro que estas en los cielos

Y en la nube que cruza y en el ave que vuela

En la luz de la estrella

Que titila a lo lejos

Y en los claros espejos de los astros que corren

En la bóveda inmensa que tus dedos forjaron

En el agua, en el lirio y en el céfiro tibio,

En alas del viento

En la espiga, en la flor.



Santificado sea tu nombre

Grande Padre infinito,

Porque reinas por siempre

En los bellos dinteles

De la Patria inmortal.

Quien no siente algo hermoso cuando dice tu nombre:

Quien no canta la dicha de tus glorias pasadas

Quien no evoca el efluvio de tu gloria divina

Que cubrió a los profetas

Y a los montes divinos del Eterno Israel

¡Aba Padre, te nombre, salve Rey de los cielos!

Jehová sempiterno, salve patria inmortal

Bondadoso, divino

Por los siglos eternos

A tus plantas estoy.



VENGA TU REINO

Abre ya la ventana

Y que salga la piedra por tus manos labradas

Para herir a la imagen;

Y que caigan los tronos

Y que caigan los reyes;

Desmenuza los dedos de la imagen del tiempo

Hierro y barro que caigan

Torna en tamo la era

Pues ya es tiempo que reine sobre el campo el verano

Y que cese el invierno…

Mucha sangre ha corrido por los reinos del mundo

Sangre joven, de hermanos que invocaron tu nombre;

Reina Cristo inmortal.



SEA HECHA TU VOLUNTAD

Como allá en los cielos

Donde santos te alaban

Donde santos te cantan

Donde ángeles vuelan

Tras las blancas cortinas que embellecen tu trono

Que también en la tierra

Los hombres te conozcan

Y que te imploren, te busquen y te alaben de veras…

Que los árboles se unan en triunfal alabanza

Que las fuentes musiten madrigales eternos;

Que las aves entonen melodías preciosas

Que las flores exhalen sus olores más puros;

Que te adornen los niños, que te adornen los astros

Las auroras, los ríos, las montañas, los valles,

Y las rubias praderas donde crece el trigal.



DANOS HOY NUESTRO PAN COTIDIANO

Pan que vierta alimento

Para el alma afligida

Pan que amasen tus manos

Tortas grandes de trigo de tus campos en flor;

Pan contra el hambre negra

Que forman rostros tristes

Pan para aquel que llora

Pan para aquel que clama

Pan de vida, Señor.



Y PERDONA NUESTRAS DEUDAS

Nuestras ofensas grandes.

Mira el fruto podrido de nuestras rebeliones

Mira la cauda ruda de nuestras injusticias

Perdón Señor, perdona

La boca que te injuria

La boca que te ofende

No mires el incienso letal de la blasfemia

Perdona al insensato

Perdona al asesino.

Perdona a aquel que busca

La fuente sacrosanta

Donde brota la sangre

Del Cordero de Dios…



COMO NOSOTROS PERDONAMOS A NUESTROS DEUDORES

A aquellos que nos hieren

A aquellos que nos matan

La fe y la esperanza

A aquellos que se burlan

Señor, de nuestro llanto.



NO NOS METAS EN TENTACION

El Diablo nos asecha

Nos busca, nos injuria

Cual león de la montana

Nos trilla como a trigo

Nos busca diligente

Nos llama del infierno

Nos grita del abismo

Nos invita al placer.



MAS LIBRANOS DEL MAL

Porque tuyo es el reino

Y el poder y la gloria

La perfecta alabanza

Del Universo todo

Los tiempos y los días

Y las horas que pasan

Por los siglos de los siglos, amen.



Autor: Délfido Barrera Navas

Poemario ESPIGAS DEL ALMA

Guatemala. 1969














lunes, 21 de enero de 2019

Es preciso señalar que el pensamiento de Martin Luther King y las causas de su lucha pacífica fueron determinados por la influencia de la Iglesia Protestante y su fe en Dios para quién todos los seres humanos somos iguales en dignidad.

POEMA A MARTIN LUTHER KING JR.



Negro Gigante:
Árbol corpulento de un bosque milenario
Con hachas puestas hoy en cada tronco;
Negro bárbaro
Estrella negra, canto negro, esperanza negra,
Negra, negra, negra, negra
Como la pena negra de tu raza esclava, ruda y triste.

Negro sol:
De rayos fuertes, fuertes, fuertes
Para alumbrar un mundo obscuro
De metal, de hierro, plata y oro:
De  rascacielos sin alma,
De calles anchas, anchas, anchas
Con dolor de automóviles en marcha.

Negro Abraham:
Padre de muchas gentes,
Guiador de un pueblo vagabundo en marcha
Hacia Canaanes que no existieron nunca
En desiertos sin nombres
En pueblos sin fronteras.

Negro americano:
De barro antiguo, rudo, lodo, tierra;
Moldeado en hornos de amargura y llanto,
Barro trasplantado, barro,
De adentro blanco, puro;
Pero de afuera negro, negro, negro,
Dientes negros, pelo negro, manos negras,
Y sobre el hombro un fardo negro
Con el dolor intenso de tus hermanos negros.

Negro corazón:
Anatomía enloquecida;
Sin músculos, ni huesos, ni tejidos;
Solo corazón;
Bomba nueva lanzando sangre nueva
Sobre la América irredenta,
De alfabetos escondidos,
De panes sin levadura
De pan de exilio, cárcel, muerte y llanto.


Negro Moisés:
Con báculo de angustia en cada mano
Atento al verbo de la zarza que arde
En este humeante mundo nuevo;
Abriendo mares de miseria y lodo
En marcha lenta, muda y triste
Perseguida por los faraones del dólar,
Bajo un sol cansado de salir para todos;
Negro Moisés, guiador de un pueblo errante
Miserable y rudo,
Peregrinos del desierto del mundo.

Negro paz:
Forjador de paz en guerra abierta
En esta hora negra, negra, negra
De un siglo en crisis,
Sin profetas y sin libertadores.
Titán de la paz;
Con armas de paz en cada lucha;
Con pólvora de amor en cada trecho
Abriendo corazones
Con el amor del bíblico mensaje
Golpeando duro en cada puerta
Con el inmenso puño de su gran corazón.

Negro Mártir:
Carne glorificada
En latitudes sin espacio ni tiempo
Para obtener el Nobel de la gloria,
A donde Ray no llega
Para parar de un tajo
El reloj crepitante de una raza;
Negro Mártir:
Donde mis versos tristes
Que nacieron del rio de tu sangre
Yo lanzo un grito para que oiga América:
¡La libertad y gloria de tu pueblo
Brillar con la luz de tu holocausto!

DELFIDO BARRERA NAVAS  (1970)