POEMA A MARTIN LUTHER KING JR.
Negro Gigante:
Árbol corpulento de un bosque milenario
Con hachas puestas hoy en cada tronco;
Negro bárbaro
Estrella negra, canto negro, esperanza negra,
Negra, negra, negra, negra
Como la pena negra de tu raza esclava, ruda y triste.
Negro sol:
De rayos fuertes, fuertes, fuertes
Para alumbrar un mundo obscuro
De metal, de hierro, plata y oro:
De rascacielos sin alma,
De calles anchas, anchas, anchas
Con dolor de automóviles en marcha.
Negro Abraham:
Padre de muchas gentes,
Guiador de un pueblo vagabundo en marcha
Hacia Canaanes que no existieron nunca
En desiertos sin nombres
En pueblos sin fronteras.
Negro americano:
De barro antiguo, rudo, lodo, tierra;
Moldeado en hornos de amargura y llanto,
Barro trasplantado, barro,
De adentro blanco, puro;
Pero de afuera negro, negro, negro,
Dientes negros, pelo negro, manos negras,
Y sobre el hombro un fardo negro
Con el dolor intenso de tus hermanos negros.
Negro corazón:
Anatomía enloquecida;
Sin músculos, ni huesos, ni tejidos;
Solo corazón;
Bomba nueva lanzando sangre nueva
Sobre la América irredenta,
De alfabetos escondidos,
De panes sin levadura
De pan de exilio, cárcel, muerte y llanto.
Negro Moisés:
Con báculo de angustia en cada mano
Atento al verbo de la zarza que arde
En este humeante mundo nuevo;
Abriendo mares de miseria y lodo
En marcha lenta, muda y triste
Perseguida por los faraones del dólar,
Bajo un sol cansado de salir para todos;
Negro Moisés, guiador de un pueblo errante
Miserable y rudo,
Peregrinos del desierto del mundo.
Negro paz:
Forjador de paz en guerra abierta
En esta hora negra, negra, negra
De un siglo en crisis,
Sin profetas y sin libertadores.
Titán de la paz;
Con armas de paz en cada lucha;
Con pólvora de amor en cada trecho
Abriendo corazones
Con el amor del bíblico mensaje
Golpeando duro en cada puerta
Con el inmenso puño de su gran corazón.
Negro Mártir:
Carne glorificada
En latitudes sin espacio ni tiempo
Para obtener el Nobel de la gloria,
A donde Ray no llega
Para parar de un tajo
El reloj crepitante de una raza;
Negro Mártir:
Donde mis versos tristes
Que nacieron del rio de tu sangre
Yo lanzo un grito para que oiga América:
¡La libertad y gloria de tu pueblo
Brillar con la luz de tu holocausto!
DELFIDO
BARRERA NAVAS (1970)
